Claroscuro
 
 



 

 

 
 
 
 

 

No es para perderte
que he dejado de escribir.

Esta vez ha sido el polvo
que en desgracia ciega,
maldecido,
volvió meses en ceniza.

Ilumina al reloj
que ostenta a cada
instante mí agonía

Revelándome seco,
prisionero en el
desdeño de
humilladas piedras
y ahorcado
en la inconstancia fina...

Alfonso R. Arroyo.

Cerrar ventanaCerrar