Te
quiero por tu inocencia de niña,
brotes de ternura son tus ojos,
campos de flores blancas y amarillas
es tu hermoso rostro.
Cuando
te respiro, suave brisa fresca,
miles de mariposas andan por mi cabeza.
Todo es magia y fantasía
cuando tú a mi mundo entras.
Es
por eso que te quiero con esa inocencia y pureza
que brota del suelo y emana vida,
dulce agua cristalina
que haz recorrido largas distancias
y te mantienes limpia,
nada puede corromper tu alma.