¿Que te voy a extrañar?
 
 



 

 

 
 
 
 

 

No es tan fácil encontrar por la calle
a una niña infestada de pecas,
al menos no con una sonrisa eterna
que permanece aún en las situaciones más adversas.

Y no es porque no te importe la vida,
sino que tú si sabes cómo vivirla.
¡Qué envidia!

Siempre que a mi mente llegas
me estás sonriendo, como si supieras
que me hace falta tu alegría.

Esta noche voy a dormir y a soñar
que tu sonrisa no es cuestión tuya, sino mía

 

Ojilvee A. Pineda.

Cerrar ventanaCerrar